Alvaro Alsogaray fue diputado nacional por la Unión del Centro Democrático (UCeDe) entre 1983 y 1999. También fue Constituyente en la Convención que produjo la reforma de 1994. El Diario de Sesiones registra 132 intervenciones en ambos recintos durante esos años.
Sus inicios en la política se remontan a 1956, desde cuando ocupó distintos cargos en varios gobiernos. Ese año, además, creó el Partido Cívico Independiente, con el cual fue candidato en las elecciones de 1958, luego convertido en Renovación Nacional para las elecciones de 1965, y Nueva Fuerza en 1973.
Sus primeras experiencias políticas no fueron exitosas, pero en 1983, la UCeDe se gestó como un partido explícitamente liberal, y tal vez su inesperado éxito electoral (ingresaron dos diputados en esa elección: Alsogaray y Manny Lalor) se haya debido al impulso generado por los jóvenes, nucleados alrededor de la Juventud Liberal Argentina, y en la Universidad de Buenos Aires por la agrupación UPAU. A partir de entonces, Alsogaray inició una fuerte prédica de la economía de mercado y el gobierno limitado, invocando el pensamiento de algunos autores que colaboraron con la reconstrucción europea tras la segunda guerra, tales como Erhard, Enaudi o Rueff, pensadores de la Escuela Austríaca como Mises y Hayek, y las ideas de nuestros Padres Fundadores, especialmente Juan Bautista Alberdi.
Fue un duro crítico de la política económica desarrollada durante el gobierno de Alfonsín, y a su inicial apoyo a las reformas anunciadas por Menem, le siguió una actitud cautelosa de convalidación de la idea general, aunque señaló sus diferencias con el modo en que fueron implementadas, lo que lo llevó a formular varias disidencias en la discusión parlamentaria de leyes importantes.
El presente volumen contiene dos trabajos, uno de Pablo Guido vinculado con las fuentes intelectuales y doctrinarias que nutrieron el pensamiento de Alsogaray, y otro de Ricardo Manuel Rojas, sintetizando sus principales opiniones en el Congreso y como Convencional Constituyente. Solía señalar que los problemas económicos de entonces -fundamentalmente el déficit presupuestario y las regulaciones excesivas al mercado- venían arrastrando al país hacia el atraso desde hacía más de cuarenta años. Otros tantos transcurrieron hasta ahora, y los problemas parecen ser similares a los de entonces, Por ello, refrescar su pensamiento en estos tiempos parece de gran utilidad.



