Es un análisis profundo sobre el proceso de erosión democrática en América Latina y otras partes del mundo. A través de un enfoque multidisciplinario, la autora examina cómo las democracias, aparentemente robustas, pueden sucumbir de manera gradual a través de cambios imperceptibles pero acumulativos que conducen a la autocratización.
Con un enfoque particular en los regímenes híbridos, el populismo y los autoritarismos, el texto ofrece una reflexión crítica sobre la vulnerabilidad de las democracias contemporáneas, desentrañando las influencias externas y las dinámicas internas que aceleran su descomposición. Además, la obra aborda la polarización, la corrupción, y las intervenciones extranjeras de potencias como China, Rusia e Irán, que influyen negativamente en la estabilidad democrática de la región.
La autora también plantea preguntas cruciales sobre cómo fortalecer las instituciones democráticas y mitigar el avance de los regímenes autoritarios, ofreciendo una visión clara sobre los mecanismos que pueden proteger a las sociedades de la autocratización. Este libro no solo es un diagnóstico de los tiempos que corren, sino también un llamado a la acción para repensar los principios fundamentales de la democracia y la gobernanza global.



