Cuestionario HDS 11 // Valentina Vidal

Valentina Vidal

21 preguntas para el siglo 21

 

1. Si pudieses decirle una cosa a Borges, ¿qué le dirías?

Con todo respeto, señor Borges, ¿le podría decir a María que no mande tantas cartas documento? Siempre vamos a querer lo mejor para usted. Confíe.

2. ¿Quién es para vos el número 2 de literatura argentina?

Saer.

3. Es la noche en que Romeo y Julieta planean escaparse juntos, ¿qué les dirías?

Que el primer amor la mayoría de las veces no prospera, así que se lo tienen que tomar con calma, mocosos melodramáticos.

4. Te nombran presidente de los escritores del mundo, ¿cuál es tu primera medida?

Otorgaría becas de formación a los sectores populares, federalizaría el circuito literario fortaleciéndolo en cada localidad y en cada provincia con presencia del estado invirtiendo en recursos para escritores y escritoras de todo el país. No está bueno que todo pase por Buenos Aires. Nosotros podemos salir a golpear puertas yendo en bicicleta o en colectivo. El resto del país se tiene desarraigar de su lugar de procedencia para tratar de publicar y eso además de ser injusto, la mayoría de las veces es imposible, tanto en lo económico como en lo emocional, por eso estoy segura que fortaleciendo los circuitos literarios que están fuera de Buenos Aires conoceríamos muchos talentos que no tienen acceso a las editoriales.

5. ¿Cuál pensás que es el rol del escritor en ésta época? ¿hay una misión, cumple una función? ¿cómo es tu caso?

Es un plomo eso de que una persona que escribe considere que porta una voz o que tiene que cumplir un rol determinado. Podes ser un completo gil y escribir como los dioses. Yo trato de escribir una historia lo mejor que puedo, pero el uso de la palabra no siempre refleja una conciencia social ni valores virtuosos. Sí considero, que cómo en toda época, hay cierto registro, cierta música en la prosa que se contagia y termina siendo un tono que se desparrama sobre la narrativa contemporánea y se convierte en un testimonio del que más adelante se podrá observar y sacar conclusiones de si fue para bien o para mal con todas las subjetividades que eso conlleva. Creo también que estaría bueno que el escritor y la escritora sean totalmente libres y honestos a la hora de escribir y que abran preguntas, la literatura que entrega valores absolutos, que no logra correr el ego, que no rompe con lo que se espera, que no deja que la historia que pulsa por salir hable llenándola de artilugios para estar a tono con ciertas demandas, crea un efecto narcisista que sólo se queda en el estante de una estética efímera que alimenta el nicho de la pos verdad y entra en un juego perverso con el mercado. Por algo las dictaduras o los gobiernos autoritarios lo primero que hacen es prohibir ciertos libros de ficción. No porque entreguen una verdad absoluta, sino porque ejercitan la capacidad de reflexión, mantienen viva la curiosidad sobre el reverso de lo dicho. ¿Por qué Madame Bovary o Lolita fueron consideradas novelas impúdicas, y en cada una de las diferentes épocas han tenido y tendrán diferentes interpretaciones según el contexto? Porque la ficción propone la libertad del pensamiento, ejercita la imaginación, nos interpela, entonces abre preguntas, puertas y ventanas. La literatura nos hace libres y con capacidad de decidir.

6. Si no fueses escritora, ¿de qué otro modo fracasarías?

Tocando el bajo en una banda de rock.

7. Recomendanos un libro, una película, una canción, una bebida.

“Cartas a Emma Bowlcut”, de Bill Callahan, es una novela preciosa que leí hace poco y se trata de un chico que queda fascinado con una chica que conoció en una fiesta y empieza a enviarle cartas porque le surge un viaje de trabajo. El punto de vista se mantiene siempre en él y es a través de sus cartas que se intuye cuáles son las respuestas de Emma. Es hermoso ver cómo se arma la narrativa a partir del lente del que escribe sin leer una sola respuesta. “Sunset Boulevard” de Billy Wilder, es una película de 1950 y aborda la crisis del traspaso del cine mudo al sonoro a través de una actriz desocupada por ese cambio y que vive en una casona enorme medio abandonada, gótica, con una voz en off muy actual que planea sobre lo que pasa con ella, la casa, el productor y sobre el mundo indie de los años dorados de Hollywood. Incluso hay un pequeño bolo de un Buster Keaton ya mayor, jugando a las cartas como si fuera un fantasma que te desarma el corazón. Change, de Blind Melon porque es una canción que escucho todos los días y un rico Malbec porque no hace falta explicar más razones que las de tener una de las mejores uvas del mundo.

8. Si pudieses elegir un superpoder, ¿cuál sería y qué harías con él?

Me gustaría tener el lazo de la verdad de la Mujer Maravilla para no tener que vivir nunca en la mentira.

9. ¿Recordás tu primera fascinación por la literatura? ¿Cuándo empezó tu necesidad o tu deseo de escribir? Queremos tu historia de origen.

Fue con Cortázar y el cuento “No se culpe a nadie” en el que el protagonista queda enganchado dentro de su pulóver. Esa sensación de ingreso ingenuo hacia la oscuridad me hipnotizó. Me dieron muchas ganas de escribir algo así. Cortázar tiene cierta cosa fértil cuando se lo lee que es muy bonita. No todos los escritores lo provocan. Julio es una bellísima puerta de entrada a la escritura. Si tengo que poner una bandera de largada en la escritura, se dio en una situación de salud que me hizo estar en casa durante muchos meses y alguien me pidió ayuda para un TP de la facultad. Terminé escribiendo una crónica en formato de cuento. Ella se sacó un 9 y yo me di cuenta que me encantaba contar historias, entonces me anoté en el taller literario de Vicente Battista y desde ahí no paré más.

10. Si tuvieses que elegir uno, ¿cuál sería tu apocalipsis favorito?

Un poco cobarde tal vez, pero la idea de que nos choque un asteroide creo que es la más rápida y menos dolorosa forma de terminar con todo esto.

11. Estás muerto, pero te es permitido volver espectralmente a algún punto de tu vida y decirle algo a alguien: ¿a qué momento volvés y qué dirías a quién?

Volvería a los últimos días de mi abuela Elvia y le diría que la quise mucho.

12. ¿Por qué escribís? ¿Para qué? ¿Para quién?

Esas respuestas no las tengo muy claras, supongo que es una forma de poder crear algo a partir de lo que contemplo. Empieza con un ruidito que se escucha desde adentro mientras se nutre del afuera y que se va convirtiendo en algo que quiero contar. Supongo que es eso, que me gusta contar historias y lo hago mejor escribiendo que a viva voz, siento que pienso o que me expreso mejor cuando escribo que cuando hablo, porque ahí se producen ciertas limitaciones, la vergüenza, la timidez, la inseguridad, y en la escritura me libero de la cuestión de la oralidad que me da bastante terror. También es una forma idílica de pelearle un poco a la muerte y trascender más allá de la propia expectativa de vida. Esa es una utopía un poco inocente, pero es linda.

13. ¿Qué es un fantasma para vos? Si fueses a devenir en un monstruo, ¿cuál y por qué?

Un fantasma es un pensamiento que no te deja en paz, como las obsesiones, los miedos. Si fuera monstruo me gustaría ser alguno de esos queribles, como “Mi amigo el gigante” de Pixar. Al menos que sonrían cuando te ven, ¿no?

14. ¿Cómo te ves en diez años? y, si pudieras viajar diez años al pasado, y decirte una cosa a vos mismo, ¿qué te dirías?

Me diría que no pierda el tiempo, pero sería un desgaste, porque no me escucharía, la terquedad me acompaña desde siempre.

15. ¿Cuáles son tus escritores favoritos? ¿Cuáles son tus poetas?

Bolaño, Saer, Puig, María Gainza, Sara Gallardo, Virgina Woolf, Anne Carson, Mirta Rosenberg, Watanabe, Emily Dickinson y tantos más.

16. ¿Qué es la mentira para vos? ¿Es posible no ejercerla? ¿Es humana o es culpa del lenguaje? ¿Existe la mentira estética? ¿Toda mentira es vil?

No creo que sea totalmente evitable la mentira, aunque mi anhelo es que sí. A veces decir sólo la verdad trae problemas en un mundo que se caracteriza por reclutar relaciones como si fueran usuarios, por tratar de mostrarnos según demandas sociales o estéticas imposibles. Voy a pelear toda la vida contra la mentira porque sólo deja veneno en la sangre y vacío en el corazón. La mentira adormece la mente, te hace vivir equivocada.

17. Estás agonizando y la única persona que está cerca es tu editor: con tu último aliento, qué es lo último que le dirías. (puede ser un reproche).

Que ni se le ocurra publicar los intentos fallidos que guardo en mi notebook.

18. Si a punta de pistola tuvieses que narrar tu historia sentimental, en tercera persona y en dos líneas, ¿qué dirías?

Ella puso al amor por delante de todo, muchas veces fue ingenua pero no idiota, sólo una idealista incurable.

19. Forma y contenido. ¿qué te es más arduo? ¿qué te interesa más y por qué?

Lo que más me cuesta es la forma. Me vuelve loca darle un esquema a lo que escribo porque el contenido es la pulsión que me hace seguir, que me mete en el trance del texto cuando logra cobrar vida y eso a veces me provoca infinitas re escrituras para lograr una armonía con la forma y que encaje en una estructura. Pero no me quejo, es un trabajo hermoso.

19. ¿Le encontraste algún sentido a las cosas? ¿Sabés por qué te levantás cada mañana? Contanos, ¿cómo hacés y por qué?

Porque la vida es hermosa a pesar de las dificultades, de las desilusiones y las crueldades. Me gusta vivir, caminar por una calle soleada, con música en los oídos mientras dejo que los pensamientos divaguen. Son momentos chiquitos, y una no siempre está despierta para verlos, así que cuando aparecen hay que agarrarlos del cogote y que duren. Cada noche me dejo un cliffhanger que me motiva para levantarme al otro día y poder intentarlo una vez más. No siempre están, no siempre ni seguido, pero a esta altura puedo intuir cuáles son y cómo usarlos en caso de emergencia.

20. ¿Recordás la última vez que viste o sentiste algo por primera vez?

Leyendo “La belleza del marido” de Anne Carson. Es tan brutalmente bella su manera de decir que me hizo temblar y tuve que leerlo de a tramos, en estados donde pudiera sostener los párrafos sin desarmarme por completo.

21. Dejanos una canción que ames para que los lectores lean tus respuestas escuchándola.
Between de bars, de Elliot Smith.

 

Valentina Vidal nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es escritora y música. Publicó su primer libro de cuentos titulado “Fondo Blanco” por Llanto de Mudo ediciones en el 2013 y su primera novela “Fuerza Magnética” fue publicada por Tusquets Editores Argentina en el 2019. En la actualidad se encuentra trabajando sobre una novela y un libro de cuentos. Coordina talleres de escritura, clínica de obra y es jefa de redacción de “Solo Tempestad”, revista digital de reseñas literarias.

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