¿Es posible avanzar hacia el verdadero progreso sin cuestionar nuestras propias certezas?
En El juicio crítico como progreso, Alberto Benegas Lynch (h) sostiene una tesis central: la crítica y la autocrítica en un entor-no de discusiones abiertas son los motores indispensables del conocimiento, y la única barrera eficaz contra el dogmatismo ideológico, el oscurantismo y el espíritu inquisitorial.
Con esta premisa como brújula, el autor despliega un análisis fascinante sobre temas tan diversos como urgentes: la tolerancia, el poder, la ecología, el relativismo, la ingeniería genética, las migraciones, la realidad virtual, el acoso sexual, el evolucionismo y el aborto. También examina la pobreza, el nacionalismo, el fisco, las tensiones entre liberales y conservadores, y el impacto del marxismo, el keynesianismo y la masificación.
La obra se enriquece desde el inicio con un estudio preliminar donde el autor desentraña el significado profundo del progreso y las distintas avenidas exploradas en torno al saber. Finalmente, un apéndice audaz abre horizontes hacia nuevos paradigmas, proponiendo extender los arreglos contractuales voluntarios a campos hasta ahora poco examinados. Este li-bro es una invitación a cultivar la riqueza interior y el proceso creativo, demostrando que el juicio crítico es la herramienta definitiva para descifrar la complejidad de nuestro mundo.












